Las fuertes precipitaciones, acompañadas por actividad eléctrica y ráfagas de viento, provocaron la acumulación de agua en calles bajas, desbordes menores y dificultades para el tránsito, especialmente en zonas cercanas a canales y desagües. Vecinos reportaron calles inundadas y momentos de gran intensidad de lluvia en un corto período de tiempo.
El Servicio Meteorológico Nacional mantenía vigente una alerta amarilla por tormentas para la región, advirtiendo sobre la posibilidad de lluvias intensas, ocasional caída de granizo y ráfagas.
En cuanto a la red vial, las rutas de la zona permanecieron transitables, aunque con precaución debido a la presencia de agua sobre la calzada, visibilidad reducida e hidroplaneo en algunos tramos. Desde organismos oficiales recomendaron evitar circular por calles inundadas y extremar cuidados al conducir.
Las autoridades locales continúan monitoreando la situación ante la posibilidad de nuevas tormentas en las próximas horas, en un contexto de inestabilidad climática que ya ha provocado episodios similares en la región durante las últimas semanas.