Impulsado por el diputado capitalino Gastón Galíndez, el proyecto busca consolidar como política pública un enfoque que ya se viene implementando en la provincia. Durante su exposición, el legislador destacó que la propuesta no parte desde cero, sino que recoge el trabajo previo de docentes, especialistas, equipos técnicos y organizaciones sociales. En ese marco, subrayó que la educación socioemocional cuenta con respaldo científico y permite comprender el impacto de las emociones en los procesos de aprendizaje.
Según explicó, su incorporación apunta no solo a mejorar el rendimiento académico, sino también a promover el desarrollo integral de los estudiantes y brindar herramientas para la vida cotidiana. En la misma línea, la diputada por Orán, Patricia Hucena, remarcó que la iniciativa también alcanza a docentes y familias, y permitirá abordar problemáticas como el acoso y la discriminación, fortaleciendo valores como el autoconocimiento, la autoestima y la toma de decisiones responsables.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es su carácter transversal, ya que no se plantea como una materia específica, sino como un enfoque que atraviesa todas las áreas curriculares. De este modo, podrá integrarse a la planificación pedagógica sin generar una sobrecarga en los contenidos.
La propuesta también reconoce el camino recorrido por la provincia en esta materia. Desde 2020, especialmente tras la pandemia, el Ministerio de Educación desarrolló instancias de formación en educación socioemocional, alcanzando a cerca de 1.500 docentes por año. Este proceso fue formalizado en 2023 mediante la Resolución Provincial Nº 553, que estableció su obligatoriedad en todos los niveles educativos.
Con la nueva ley, se busca otorgar un marco normativo más sólido y garantizar la continuidad de estas políticas a largo plazo, evitando que dependan de decisiones coyunturales. Además, la iniciativa se alinea con la Ley Nacional de Educación, que promueve una formación integral en todas las dimensiones de la persona.
Actualmente, solo algunas provincias cuentan con legislación específica en la materia, por lo que Salta busca posicionarse entre las jurisdicciones que avanzan en la institucionalización de este enfoque.
Durante el debate, la diputada Mónica Juárez destacó que “no hay aprendizaje posible sin bienestar emocional”, y valoró el rol de los docentes en la incorporación de esta perspectiva, que ahora contará con respaldo legal.
El proyecto también contempla la creación de una Comisión Técnica Multidisciplinaria encargada de diseñar, implementar y evaluar las políticas en este campo, adaptándolas a las distintas realidades del territorio.
Entre sus objetivos principales, la norma apunta a mejorar el clima escolar, prevenir situaciones de violencia y fortalecer las trayectorias educativas desde una mirada integral.
Con esta media sanción, la provincia da un paso importante hacia la consolidación de políticas educativas centradas en el bienestar, la convivencia y el desarrollo pleno de la comunidad educativa.