La actividad fue organizada por la Subsecretaría de Políticas Ambientales, a través del Programa de Biodiversidad, en el marco de la Ley Provincial 6709 que regula la protección de la vicuña.
El fortalecimiento de las capacidades de monitoreo poblacional es un paso clave para avanzar hacia esquemas de aprovechamiento sustentable de la fibra de vicuña, que permitan generar valor para las comunidades altoandinas a partir de este recurso natural, bajo criterios técnicos y ambientales.
Estas acciones también contribuyen a sostener la inclusión de la especie en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), condición que habilita modelos de manejo y aprovechamiento sustentable, garantizando la conservación de las poblaciones silvestres.
El taller contó con la participación de integrantes de las comunidades de Lizoite, Vizcachani y Campo Grande de Bacoya, junto a personal del municipio de Nazareno y técnicos del INTA, quienes trabajaron en metodologías de monitoreo poblacional y registro de datos.
Desde la Subsecretaría de Políticas Ambientales destacaron la importancia del trabajo articulado entre el Estado, las comunidades y las instituciones técnicas para fortalecer la conservación de la biodiversidad y promover oportunidades de desarrollo local en la región.