Una multitud de personas se dio cita en distintos puntos de la ciudad este domingo por la noche para recibir con honores y aplausos a Valentina Raposo, la primer salteña medallista olímpica, que ganó la presea de plata junto a las Leonas en Tokio 2020.
Tras el arribo del vuelo procedente de Buenos Aires, la jugadora de hockey fue subida a una autobomba precedida por la guardia de honor de la policía de tránsito e inició un extenso recorrido desde el aeropuerto hasta la zona norte de la ciudad, saludando a su paso a centenares de personas que se apostaron en Av. Banchik; siguiendo luego Tavella; luego por Yrigoyen y finalmente por Av. del Bicentenario hasta llegar a la rotonda de acceso a la Universidad Católica, donde se desató la fiesta final con una enorme cantidad de gente que la saludó y coreó distintos cánticos.
Además de las personas que salieron a a saludarla a su paso, muchos acompañaron a bordo de sus vehículos, formando una extensa caravana de bienvenida.
En el trayecto, la jugadora de Las Leonas y Popeye agradeció emocionada el apoyo de la gente en numerosas oportunidades y exhibió la medalla de plata obtenida por el seleccionado argentino de hockey femenino.
Fueron momentos de muchas emoción que quedarán guardados para siempre en las páginas del deporte argentino y en el recuerdo de la primera medallista olímpica salteña, de tan solo 18 años.