La jornada estuvo atravesada por la música, la tradición y la identidad cultural. Desde los primeros momentos, la celebración contó con una ronda de copleros que acompañó el desarrollo de la ceremonia ancestral, generando un clima de profundo respeto por las raíces culturales de la región.
Uno de los momentos más significativos fue la bajada del Pujllay desde el viaducto, la tradicional chaya del mojón y el desentierro del Carnaval, acompañados por copleros y la actuación de Inti Suma, en un marco cargado de simbolismo y emoción.
En el desarrollo del festejo, otro de los números musicales más destacados fue la actuación de Carnavaleros de la Puna, que con su música y energía logró una conexión especial con el público, convirtiéndose en uno de los puntos más celebrados de la jornada.
Posteriormente, el patio criollo se transformó en un espacio de encuentro y disfrute, con la presentación de El Chango Cantor, la participación de la Academia El Facón y las fondas de comidas regionales, que ofrecieron sabores típicos a vecinos y visitantes.
La celebración continuó con el colorido desfile de agrupaciones carnestolendas, con la participación de la Comparsa Brujos del Encon, Caporales Orígenes de Mi Tierra, Agrupación Cultural Huayra, Comparsa Los Pampas, Sangre de Teuco y la Comparsa La Merced, entre otras expresiones provenientes de distintos puntos del Valle de Lerma y la provincia.
La música tropical también tuvo su espacio con la actuación de Sonido Tropical, sumando baile y alegría a una jornada marcada por la participación y el entusiasmo.
El cierre estuvo marcado por el entierro del Carnaval, dando final a una celebración intensa, participativa y profundamente arraigada en la cultura popular de la Quebrada del Toro.
Además del valor cultural, el evento tuvo un impacto positivo en la economía local. Los feriantes y emprendedores de la Quebrada del Toro, que desarrollan su actividad de manera permanente en el sector del Viaducto, participaron de la jornada sin costo, como parte del acompañamiento a quienes sostienen el trabajo local durante todo el año.
Asimismo, emprendedores y feriantes provenientes de otros puntos se sumaron a la propuesta, abonando el canon correspondiente, logrando también una muy buena jornada de ventas, reflejo del éxito de la convocatoria y del movimiento generado por el Carnaval.
El Carnaval en el Viaducto El Toro dejó un balance altamente positivo, reafirmando el compromiso con la preservación de las tradiciones, el fortalecimiento de la identidad cultural y la proyección de Campo Quijano como destino turístico y cultural.