La decisión fue tomada en la primera sesión extraordinaria del Consejo Superior de 2026 y se enmarca en una política nacional que será obligatoria para todas las universidades del país a partir de 2027.
¿Qué cambia concretamente?
Por primera vez, la formación universitaria dejará de medirse únicamente por horas de clase y pasará a contemplar todo el tiempo que una persona dedica a estudiar, incluyendo la preparación de exámenes, trabajos prácticos y estudio autónomo.
En la UNSa, cada crédito académico equivaldrá a 25 horas de trabajo total del estudiante, lo que permitirá reorganizar las carreras con criterios más claros, comparables y acordes a estándares internacionales.
Además, el nuevo sistema incorpora mayor flexibilidad en las trayectorias académicas y habilita el reconocimiento de actividades como investigación, extensión e intercambios estudiantiles dentro de los planes de estudio.
Este cambio impactará en todas las carreras:
Las nuevas ya deberán diseñarse bajo este sistema
Las actuales tendrán que adaptarse progresivamente
El proceso deberá completarse antes de 2027
Se trata de una transformación que no solo modifica la estructura académica, sino que redefine la experiencia universitaria, poniendo en el centro el recorrido real de las y los estudiantes.