Hitos de la jornada y espacios de encuentro:
- El Ritual del Mercado (11:00 h): El Mercado San Miguel se convierte en el epicentro de la tradición. Entre puestos de especias y flores, las comadres inician los primeros contrapuntos de coplas, manteniendo viva la oralidad que define nuestra identidad.
- Corazón de Ciudad (12:00 h): La Plaza 9 de Julio recibe el encuentro de las comadres de la capital, una manifestación cultural espontánea que integra a residentes y visitantes en el rito de la "enflorada" (el intercambio de ramos de albahaca).
- La Tradición en los Fortines (13:00 - 14:00 h): Lugares emblemáticos como el Fortín de Vaqueros y el Círculo de Legisladores albergan los encuentros más masivos. Aquí, el almuerzo criollo y la música de raíz son el preámbulo para el desentierro del Pujllay.
- Peña Boliche Balderrama (12:00 h): Un clásico indiscutido en la esquina de San Martín y Esteco. El tradicional almuerzo de comadres incluye el ritual de la albahaca y la actuación de copleras de la zona.
- La Vieja Estación (13:00 h): En el corredor de la calle Balcarce, varios locales se unen para ofrecer menús regionales con espectáculos de folklore en vivo, ideal para quienes buscan un ambiente más turístico pero con raíz.
- Centro Cultural Dino Saluzzi (15:00 h): Suele albergar encuentros de comadres de los barrios de la zona sur y este, con un perfil mucho más vecinal y auténtico.
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Área Metropolitana y Alrededores
- San Lorenzo (13:00 h): En la zona de la Quebrada, los fortines locales y restaurantes como El Juntadero organizan guitarreadas y el tradicional "topamiento" de comadres bajo los árboles.
- Cerrillos (Capital del Carnaval): En la Plaza Principal y los clubes locales (como el Club Atlético Cerrillos), las actividades suelen empezar temprano con ferias gastronómicas y el entierro del carnaval local.
- Rosario de Lerma: Famoso por sus carpas, el Jueves de Comadres es la antesala de la gran Enterrada del Carnaval, con encuentros de cajas y erkes desde el mediodía.
Simbología del encuentro:
La celebración está atravesada por elementos sagrados: la albahaca como símbolo de fertilidad y alegría, la harina que iguala los rostros eliminando jerarquías sociales, y el canto de la copla, que es la voz colectiva de la mujer salteña expresando sus penas, alegrías y picardía.
Este jueves no es solo un festejo; es la reafirmación de un lazo sagrado que prepara el espíritu para los días de Carnaval, donde la comunidad se reconoce y se celebra a sí misma a través de la figura central de la comadre.