Durante la última sesión del Senado, el Senador por Metán, Roberto Granaglia, ingresó el proyecto de incorporación de la educación emocional al sistema educativo provincial.
El proyecto tiene por objeto integrar la Materia Educación Emocional a la currícula, en todos los niveles de enseñanza pública obligatoria impartida por el Estado en forma directa o por gestión privada.
Los objetivos condicen con el contenido de esta disciplina que en líneas generales propende al autoconocimiento, al reconocimiento y gestión de las emociones, tanto positivas como negativas y respecto a estas últimas en especial la ira, la frustración, angustia o tristeza, dotar al educando de las herramientas para convivir con las mismas, administrarlas, para poder convivir con las mismas sin dañarse, ni dañar a otro.
Será entonces necesario en orden a esos objetivos, y así lo dispone la norma propuesta, interiorizar en la comunidad educativa toda, conceptos tales como el de autoestima, empatía, perseverancia y el arte de escuchar, remitiéndome por lo demás al detalle contenido en el proyecto que tratamos.
No es ajena a la norma que proponemos, la integración de recursos o técnicas de aprendizaje e interacción coadyuvante a los objetivos propuestos tales como el teatro, yoga, programación neurolingüística, meditación, neurociencia, además de promover actividades de capacitación destinada a los docentes.
La iniciativa se ajusta a los tiempos signados por brotes de violencia, intolerancia, agresiones entre alumnos, acosos de diversos tipos, bullying, todos como resultante de la incapacidad de resolver y/o enfrentar los conflictos o de ver en ellos una oportunidad de aprendizaje.