Con nuevos dueños que aportaron capitales de origen nacional reabrió sus puertas esta semana el ingenio San Isidro de Campo Santo.
No obstante, solo un centenar de trabajadores que pertenecían a la planta fueron reincorporados, quedando más de 500 a la espera del llamado de la nueva patronal, situación que puso en alerta nuevamente al gremio azucaero, que denunció que muchos de los empleados fueron trasladados de la vecina provincia de Tucumán.
Ante esta situación, no se descartan medidas de acción, dada la expectativa de los obreros de poder retomar sus funciones.