La obligatoriedad comprenderá la especialidad que atienda a la discapacidad de la persona y todas las que la misma requiera como los tratamientos ambulatorios, de internación, y rehabilitación; debiendo presentar para todo trámite el carnet que avale su condición.
El diputado Manuel Pailler manifestó que este trato diferencial para las personas con discapacidad se debe a que la crisis económica actual del país hizo que muchas personas se vieran imposibilitadas de acceder a los sistemas de salud privada, provocando que en el ámbito público se colapsaran los turnos, por lo que quienes afrontan esta condición deben esperar mucho tiempo para ser atendidos cuando son los que más urgencia tienen.
“Las personas que padecen cualquier tipo de discapacidad no pueden pasar mucho tiempo sin ser atendida, ya que su condición agrava la situación”, dijo el legislador.
El proyecto, autoría del diputado Pailler fue aprobado por unanimidad y pasó al Senado en revisión.