La aplicación del derecho de admisión a los compañeros que salieron en defensa del alumno del colegio Santa María, que se declaró homosexual, tomó vuelo en los medios nacionales con posturas a favor de los chicos y en contra de la actitud del establecimiento.
Desde el colegio, el abogado aseguró que el chico apercibido por usar una pulsera, que en este caso lo identifica dentro del colectivo LGB, sigue perteneciendo al colegio y tiene asiento reservado para el ciclo 2019, mientras que para sus compañeros se aplica el derecho de admisión, por haber agraviado a los símbolos de la institución en un mensaje grotesco difundido por redes sociales. Lo que no implica para la institución una expulsión, ya que siguen siendo alumnos regulares en este ciclo lectivo.
Mientras, familiares de los cuatro chicos que no podrán seguir en el colegio, consideran a la situación como una expulsión para dejar solo y desamparado al niño gay. Aclararon además que en todos estos años los chicos tuvieron un comportamiento ejemplar y que la reacción que tuvieron por redes sociales fue para defender a su compañero, expuesto por las autoridades del colegio.
Desde el ámbito oficial, la ministra de educación, Ana Lía Berruezo, sostuvo que no se permitirán situaciones de discriminación y el propio gobernador Juan Manuel Urtubey, a traves de redes sociales, se manifestó diciendo en Twitter. "Tal como decís, es inaceptable" y agregó "Hablé con su familia y di instrucciones al Ministerio de Educación para que hagan valer los derechos de Santi y sus compañeros".