La denuncia fue radicada el 8 de noviembre de 2017 por la madre de la víctima, de 8 años en ese momento, en la que expresó que la pareja de su hermana abusó sexualmente en reiteradas oportunidades de la niña y que supo a través de otra hermana.
Indicó que su hija estaba deprimida, que lloraba casi todo el día y que la menor solía dormir casi siempre en el comedor del inmueble junto a su abuela, mientras el acusado lo hacía en otra habitación con su pareja y un hijo de ambos; aunque aclaró que la distancia entre ambos espacios era ínfima.
Luego de enterarse de la situación, la mujer sostuvo que habló a solas con su hija, quien entre llantos pudo contarle sobre los abusos, por lo que la denunciante pidió que de manera inmediata, se procediera a la detención del acusado y que la menor fuera examinada por el médico legal para constatar los abusos.
En sus fundamentos, el fiscal penal Federico Obeid, sostuvo que pudo inferirse del relato verosímil de la víctima, que el imputado realizó actos impúdicos, libidinosos y de claro contenido sexual, en reiteradas ocasiones, entre marzo y noviembre de 2017, en un domicilio de un barrio de la zona sudeste de Salta capital.