A pocos días del inicio del Mundial 2026, los comercios de electrodomésticos de Olavarría ya perciben uno de los movimientos más esperados por el sector. La venta de televisores muestra un crecimiento sostenido y las consultas aumentan a medida que se acerca el debut de la Selección Argentina.
La tendencia se repite en distintos locales: los consumidores buscan cada vez más pantallas de gran tamaño, priorizan la calidad de imagen y las prestaciones de los equipos, mientras que las opciones de financiación terminan de inclinar la balanza al momento de concretar la compra.
El fenómeno está impulsado por un agresivo despliegue de estrategias comerciales y facilidades de financiamiento, sumados al furor por ver el último Mundial de Lionel Messi. Con rebajas directas que alcanzan porcentajes muy competitivos y opciones de financiación en cuotas, el sector de la tecnología busca captar un flujo masivo de compradores que deciden actualizar sus equipos de cara al debut del martes 16 contra Argelia.
A diferencia de otras citas mundialistas, la tendencia del mercado local está marcada por la búsqueda de una experiencia inmersiva a través de pantallas de grandes dimensiones. Los reportes minoristas coinciden en que los modelos de 55 pulgadas o más ganaron un protagonismo histórico, transformando los livings familiares en verdaderas tribunas hogareñas gracias a planes accesibles que facilitan el recambio tecnológico.
La aceleración de las ventas se siente con mayor fuerza en el segmento premium. Los modelos que van desde las 65 hasta las 75 pulgadas, con paneles de alta fidelidad y sistemas de Inteligencia Artificial para el procesamiento de imágenes deportivas, registran un movimiento inusual que incluye bonificaciones especiales y envíos bonificados a todo el país. Por ejemplo, un televisor de 75, de primera marca, puede conseguirse por $2.199.000. Mientras que modelos más chicos, como 55, está en torno a los $899.000.